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Check List al Teletrabajo

 

Ahora imagínate por un momento que tu mejor amigo te avisa que viene a tu casa. Tenerlo en casa es estupendo. Durante meses, para estar juntos habéis tenido que desplazaros, acordar horarios y ahora que lo tendrás a tu lado, todo es tan nuevo como positivo.

¿Que no tienes cama ni habitación para él? NO IMPORTA, un colchón en el salón es una opción recurrida y hasta divertida.

¿Que coincide en horarios con tus hijos? NO PASA NADA, siempre quisiste que le conocieran mejor y ésta es una oportunidad, podréis estar todos juntos.

¿Que sus horarios son un poco extraños y se solapan con tus hábitos de vida? QUÉ MÁS DA, lo importantes es que está ahí, cerca, puedes ser flexible con eso.

¿Qué te roba tiempo solicitando tanta dedicación? PEOR SERÍA NO PODER TENERLO. A fin de cuentas, sabes que será poco tiempo y uno se adapta a todo, e incluso lo aprecia en la excepcionalidad.

 

Pero…. ¡¡¡¡¡¿y si ahora te dice que viene para quedarse?!!!!! Entonces la situación cambia, ¿verdad?

 

El colchón en el salón ya no es divertido, echas de menos no tener un tiempo en exclusividad con tu familia, te agota no poder vivir según tus rutinas, y empiezas a echar cuentas de la nueva situación. Sin embargo no hay marcha atrás   VIENE PARA QUEDARSE, y hay que buscar una manera de organizar esta situación, para que sea enriquecedora para ambos.

 

 

No es mi intención hablar aquí de todas las ventajas del teletrabajo (las estamos escuchando a diario), ni tampoco de sus inconvenientes (los escucharemos cuando los problemas de convivencia con este amigo empiecen a ser más evidentes).

Lo importante es tener en cuenta que una herramienta tan potente como ésta, requiere un proceso de adaptación y aprendizaje también potente. Y como organización nuestro papel es promover los pasos necesarios para que su implementación sea óptima. Nos interesa empezar a pensar en cómo afecta a la salud emocional de nuestros trabajadores, no solo porque hacerlo sea bueno para ellos, sino también porque es necesario para que nuestro proyecto funcione.

 

Porque ya no todo sirve, ya no todo es divertido cuando deja de ser novedoso… Porque pasados las primeras semanas de esa mezcla entre temor y novedad, y las segundas de aceptación y acoplamiento, llegarán las terceras de rutinas, y las cuartas de aburrimiento, y las quintas de necesidades…  Por todo eso, es el momento de hacer un check list que nos permita planificar la gestión de esta herramienta que es el teletrabajo.

 

  1. ¿Es la mejor opción? Piensa que hasta la mejor herramienta, no es la mejor herramienta para todo. Deja de lado las modas, estudia tus necesidades y genera a partir de ahí posibilidades. Habrá actividades que se adaptarán estupendamente al teletrabajo y otras donde será más dificultoso. Plantéate modelos mixtos.
  2. Teletrabajar no significa trabajar en la distancia, es importante que distingas entre presencialidad y cercanía. El sistema operativo de nuestro cerebro es social, está construido para tener relaciones sociales, busca la manera de mantenerlas. Plantéate, de nuevo, modelos mixtos de interacción.
  3. ¿Están tus trabajadores cualificados? Si cuando compras una máquina piensas en la formación necesaria para su buen uso, no pretendas que un cambio como éste pueda hacerse sin que ello sea también necesario.
  4. ¿Están tus trabajadores preparados? También es importante. No puedes dejar de lado que cuando implementas nuevos procedimientos de trabajo deben reforzarse competencias y motivaciones para que sean exitosos: capacidad de concentración, capacidad de organización, autonomía,  gestión de tiempos …  se pueden entrenar y mejorar.
  5. ¿Estás contando con que tus trabajadores son personas? Gestionar el lado humano y emocional de tus colaboradores será clave para el afrontamiento de nuevas situaciones: gestionar la incertidumbre, sentirse apoyado, la necesidad de ampliar refuerzos, gestionar el estrés … son variables de alto impacto en este proceso de adaptación.
  6. ¿Dispones de los recursos necesarios? Sí, eso también te compete. Cuando diseñas una oficina piensas en el espacio, las interferencias entre usuarios, las mesas y sillas donde realizarlo…. porque sabes que eso repercute en el bienestar de tus colaboradores y por tanto en tus resultados. ¿Y cuando el trabajo es en casa? ¿Pueden disponer tus colaboradores de espacios de trabajo adecuados? ¿Pueden parcelar tiempos? ¿Estás contando con ello?
  7. Llevamos un buen rato hablando de nuevos procedimientos, ¿los tienes diseñados? Implantar el teletrabajo es algo más que un ordenador en una casa. ¿Tienes definidos procesos? ¿Están definidos los tiempos de trabajo? ¿Están claros los objetivos? ¿Hay un diseño para mantener los lazos motivacionales y de apego? ¿Está valorada y tenida en cuenta la necesidad de interacción en los modelos de trabajo en equipo? ¿Estás diseñados los procesos de apoyo y seguimiento?

 

 

¿Estamos en un momento “feliz”, con nuestro amigo en casa, “de visita”?. Ahora que sabemos que viene para quedarse, trabajemos para que esta convivencia sea enriquecedora para todos.

 

Dejemos por un momento de mirar obnubilados a la herramienta, y pensemos quién la usará y cuál será la mejor manera de hacerlo.

PIENSA EN PERSONAS.

 

¿TRABAJAMOS EN EQUIPO?

ROMPIENDO MITOS…PARA EMPEZAR A DAR PASOS…

Quiero dedicar este artículo a todas la personas que han participado en mis procesos de paso a la acción para trabajar en equipo. Hemos roto mitos y también hemos abierto muchas puertas para empezar a dar pasos. A todas esas, de la empresa pública y la privada, que han empezado a convertir sus sueños de trabajar en equipo, en estupendas realidades… ADELANTE!!!!

Rompe mitos para romper límites… Ajusta tus expectativas, antes que tus expectativas ajusten cuentas contigo.
Rompe mitos para romper límites...

NI TODO NI SIEMPRE…
El trabajo en equipo es una de esas cosas que siempre proponemos. Es tan bueno como decir que es bueno hacer deporte, dedicarnos tiempos a nosotros mismos, comer sano…
No seré yo quien pretenda plantear aquí que lo dicho anteriormente no es bueno, pero sí quiero hacer una reflexión sobre el “todo” y el “siempre”. Es bueno hacer deporte pero ni en todas la ocasiones ni en todos los casos; es bueno dedicarnos tiempo a nosotros mismos, pero ni todo el tiempo ni sólo a nosotros. Incluso comer sano es bueno, pero nadie nos podrá negar que algún que otro extraordinario poco saludable para nuestro estómago puede ser muy saludable para nuestra mente.
Trabajar en equipo no supone un todo o un nada en nuestro trabajo. Podemos tener una actividad laboral donde en ocasiones creemos equipos de trabajo y en ocasiones no, lo importante es que seamos consecuentes en cada caso con cada modelo. ¿Alguien cree que trabajar en equipo es igual de eficiente en todos los trabajos y/o tareas? Como en los casos anteriores, ni todo ni siempre.

NI TANTO NI TAN CALVO…
Uno de los pasos más importantes para generar frustración es haber conseguido generar antes unas expectativas desorbitadas. Y con el trabajo en equipo nos ocurre en demasiadas ocasiones.
Las personas no nacen sabiendo trabajar en equipo. Estamos hablando de un PROCESO que supone que las personas que componen el equipo asuman y conozcan cuáles son las ventajas y también los inconvenientes.
El trabajo en equipo no es garantía de buenas relaciones laborales, facilita la interacción y debemos trabajar para que esa interacción sea buena. ¿Alguien cree que abrir las puertas a la comunicación abierta y la responsabilidad compartida es bueno si no sabemos comunicar asertivamente o nadie asume responsabilidades?

NUESTRO AMOR NO ES PARA SIEMPRE…
Tenemos la creencia que cuando un equipo se consolida, queda consolidado para “toda la vida”. Nada es para toda la vida si no se trabaja para ello. Al igual que las personas, los equipos pasan por fases, que hay que conocer y en las que hay que trabajar. ¿Alguien cree que las relaciones se mantienen en el tiempo sin altibajos?

¿QUIÉN MANDA AQUÍ?
También creemos que trabajar en equipo supone estar en organizaciones planas donde no existen ya cadenas de mando. No la hay en el equipo, pero sí en muchas ocasiones en la organización a la que pertenecemos; incluso voy más allá, nuestro equipo puede definir momentos en que las decisiones, por consenso, dependen de una persona. ¿Alguien cree que la mayor parte de nuestras organizaciones, a día de hoy, pueden prescindir de esa cadena de mando en todos los casos?
Por otro lado y aunque resulte contradictorio, tendemos a poner la responsabilidad de un buen equipo en un buen líder. Esperamos que un equipo no tenga una cadena de mando pero a la vez esperamos que un líder nos lleve dentro de ese equipo, y ponemos gran parte de la responsabilidad de ese equipo en el líder del mismo. ¿Alguien cree que una sola persona es responsable de todo lo que ocurra en las interacciones de un grupo de ellas? Si hay algo que define a un equipo es la responsabilidad y el compromiso compartido.

CADA CASA ES UN MUNDO
Podemos definir y estudiar tipos de liderazgo, propuestas de formato de equipo, competencias a desarrollar… pero cada equipo es un mundo. Las “recetas” no son uniformes, se deben adaptar a cada caso, a cada contexto… teniendo en cuenta las personas que componen el equipo.

Dar pasos para hacer camino… Ten clara tu meta, y ten también claro TU primer paso,
Dar pasos para hacer camino...

Quiero de nuevo poner en valor aquí, a las personas que han participado en nuestras acciones formativas. A todas, pero si cabe aún más a aquellas que por definición -más bien por estereotipos anticuados- son pasivas, están “apoltronadas “ en sus puestos fijos, e intentan sólo pasar las horas…. ¡NO ESTOY DE ACUERDO! (Ni todos, ni siempre) A todas esas personas, de la empresa pública y la privada, que han sabido convertir los sueños de trabajar en equipo, en realid¡ades. A todas aquellas que tienen en su programa los pasos que pueden dar para empezar el camino del trabajo en equipo.

A todos aquellos que han llegado a conclusiones tan interesantes como que:

– Cuando queremos trabajar en equipo ponemos en marcha un proceso de cambio con sus tiempos y sus etapas, de las que todos somos responsables y todos podremos obtener beneficios.
– Que la comunicación es esencial para trabajar en equipo, y fomentar una comunicación emocional eficiente es la base de cualquier actividad que suponga una interacción.
– Que aquello que sabemos comunicar nos ayuda a interactuar de manera más saludable.
– Que es importante querer dar, pero también saber pedir (siempre esperamos pero pocas veces pedimos).
– Que todos aquellos procesos que supongan la participación y el compromiso se han demostrado especialmente eficientes y saludables.
– Que si queremos llegar a un cuarto piso, la mejor manera no es dar un salto, es subir paso a paso, metro a metro.