ROMPIENDO MITOS…PARA EMPEZAR A DAR PASOS…

Quiero dedicar este artículo a todas la personas que han participado en mis procesos de paso a la acción para trabajar en equipo. Hemos roto mitos y también hemos abierto muchas puertas para empezar a dar pasos. A todas esas, de la empresa pública y la privada, que han empezado a convertir sus sueños de trabajar en equipo, en estupendas realidades… ADELANTE!!!!

Rompe mitos para romper límites… Ajusta tus expectativas, antes que tus expectativas ajusten cuentas contigo.
Rompe mitos para romper límites...

NI TODO NI SIEMPRE…
El trabajo en equipo es una de esas cosas que siempre proponemos. Es tan bueno como decir que es bueno hacer deporte, dedicarnos tiempos a nosotros mismos, comer sano…
No seré yo quien pretenda plantear aquí que lo dicho anteriormente no es bueno, pero sí quiero hacer una reflexión sobre el “todo” y el “siempre”. Es bueno hacer deporte pero ni en todas la ocasiones ni en todos los casos; es bueno dedicarnos tiempo a nosotros mismos, pero ni todo el tiempo ni sólo a nosotros. Incluso comer sano es bueno, pero nadie nos podrá negar que algún que otro extraordinario poco saludable para nuestro estómago puede ser muy saludable para nuestra mente.
Trabajar en equipo no supone un todo o un nada en nuestro trabajo. Podemos tener una actividad laboral donde en ocasiones creemos equipos de trabajo y en ocasiones no, lo importante es que seamos consecuentes en cada caso con cada modelo. ¿Alguien cree que trabajar en equipo es igual de eficiente en todos los trabajos y/o tareas? Como en los casos anteriores, ni todo ni siempre.

NI TANTO NI TAN CALVO…
Uno de los pasos más importantes para generar frustración es haber conseguido generar antes unas expectativas desorbitadas. Y con el trabajo en equipo nos ocurre en demasiadas ocasiones.
Las personas no nacen sabiendo trabajar en equipo. Estamos hablando de un PROCESO que supone que las personas que componen el equipo asuman y conozcan cuáles son las ventajas y también los inconvenientes.
El trabajo en equipo no es garantía de buenas relaciones laborales, facilita la interacción y debemos trabajar para que esa interacción sea buena. ¿Alguien cree que abrir las puertas a la comunicación abierta y la responsabilidad compartida es bueno si no sabemos comunicar asertivamente o nadie asume responsabilidades?

NUESTRO AMOR NO ES PARA SIEMPRE…
Tenemos la creencia que cuando un equipo se consolida, queda consolidado para “toda la vida”. Nada es para toda la vida si no se trabaja para ello. Al igual que las personas, los equipos pasan por fases, que hay que conocer y en las que hay que trabajar. ¿Alguien cree que las relaciones se mantienen en el tiempo sin altibajos?

¿QUIÉN MANDA AQUÍ?
También creemos que trabajar en equipo supone estar en organizaciones planas donde no existen ya cadenas de mando. No la hay en el equipo, pero sí en muchas ocasiones en la organización a la que pertenecemos; incluso voy más allá, nuestro equipo puede definir momentos en que las decisiones, por consenso, dependen de una persona. ¿Alguien cree que la mayor parte de nuestras organizaciones, a día de hoy, pueden prescindir de esa cadena de mando en todos los casos?
Por otro lado y aunque resulte contradictorio, tendemos a poner la responsabilidad de un buen equipo en un buen líder. Esperamos que un equipo no tenga una cadena de mando pero a la vez esperamos que un líder nos lleve dentro de ese equipo, y ponemos gran parte de la responsabilidad de ese equipo en el líder del mismo. ¿Alguien cree que una sola persona es responsable de todo lo que ocurra en las interacciones de un grupo de ellas? Si hay algo que define a un equipo es la responsabilidad y el compromiso compartido.

CADA CASA ES UN MUNDO
Podemos definir y estudiar tipos de liderazgo, propuestas de formato de equipo, competencias a desarrollar… pero cada equipo es un mundo. Las “recetas” no son uniformes, se deben adaptar a cada caso, a cada contexto… teniendo en cuenta las personas que componen el equipo.

Dar pasos para hacer camino… Ten clara tu meta, y ten también claro TU primer paso,
Dar pasos para hacer camino...

Quiero de nuevo poner en valor aquí, a las personas que han participado en nuestras acciones formativas. A todas, pero si cabe aún más a aquellas que por definición -más bien por estereotipos anticuados- son pasivas, están “apoltronadas “ en sus puestos fijos, e intentan sólo pasar las horas…. ¡NO ESTOY DE ACUERDO! (Ni todos, ni siempre) A todas esas personas, de la empresa pública y la privada, que han sabido convertir los sueños de trabajar en equipo, en realid¡ades. A todas aquellas que tienen en su programa los pasos que pueden dar para empezar el camino del trabajo en equipo.

A todos aquellos que han llegado a conclusiones tan interesantes como que:

– Cuando queremos trabajar en equipo ponemos en marcha un proceso de cambio con sus tiempos y sus etapas, de las que todos somos responsables y todos podremos obtener beneficios.
– Que la comunicación es esencial para trabajar en equipo, y fomentar una comunicación emocional eficiente es la base de cualquier actividad que suponga una interacción.
– Que aquello que sabemos comunicar nos ayuda a interactuar de manera más saludable.
– Que es importante querer dar, pero también saber pedir (siempre esperamos pero pocas veces pedimos).
– Que todos aquellos procesos que supongan la participación y el compromiso se han demostrado especialmente eficientes y saludables.
– Que si queremos llegar a un cuarto piso, la mejor manera no es dar un salto, es subir paso a paso, metro a metro.

A todos aquellos que ya tienen pensado cuál será SU primer paso (no el de los demás), ADELANTE.
Tenemos todos un objetivo común, trabajemos por él, EMPEZANDO POR NOSOTROS.