Cuando mi hijo cogió su bicicleta para salir, siendo ya una semana de cole, me quedé un  poco extrañada. Lo primero porque había decidido salir un día «laborable», lo segundo porque daba por hecho que podía hacerlo.

En un segundo había en la habitación dos caras, una de felicidad y emoción por tener que hacer deberes, y otra de sorpresa precisamente por ello y por tener que asimilar qué tienen que ver los deberes con salir a andar en bici.

PUES SÍ: TIENE QUE VER, Y MUCHO

Mientras apagaba mi radio de madre (ya sabéis, por dónde irán, qué harán, se me mojarán, se cansarán mucho…) le escuchaba cómo tenía que formar un equipo, elegir una ruta e investigar sobre ella, recorrerla practicando un deporte, fotografiarla, editarla y luego presentarla. El tiempo no existía, ni tan siquiera se planteaba que la actividad les llevaría horas de preparación, ejecución y presentación. ¡Era algo emocionante!

Una vez apagada la radio de madre, me puse a reflexionar sobre el tema, basándome en un artículo que recientemente compartí en mi facebook, que hablaba de las competencias necesarias en el futuro en el ámbito laboral y también de mejora personal (os invito a verlo).

Y como las personas de la edad de mi hijo, son ese futuro, aquí os dejo mis conclusiones:

En primer lugar toda competencia requiere entrenamiento, así que el futuro empieza a entrenarse hoy. Las competencias se entrenan, no se estudian. ¿Crees que se aprende a tocar el piano leyendo sobre los tipos de instrumentos?¿Crees que se corre en las olimpiadas estudiando la historia de las mismas?

Entonces, ¿cómo crees que nuestros hijos se defenderán en un futuro de cambio constante? ¿Escuchándonos, estudiando… o poniendo en práctica y “sudando” esas habilidades?

En segundo lugar, ¿puedo entrenarlas andando en bici? Repasemos:

  • Elegir un compañero de trabajo y hacer la actividad con él: TOMA DE DECISIONES.
  • Compartir la decisión de elegir una ruta y recorrido, asignar tareas según habilidades, asumir responsabilidades conjuntas…: TRABAJO EN EQUIPO.
  • Organizar la actividad para que pueda estar terminada en el plazo exigido, sin dejar de lado otras actividades…: GESTION DEL TIEMPO Y PLANIFICACION.
  • Hacerse con información, preparar los equipos, consultar el tiempo…: BÚSQUEDA Y GESTIÓN DE RECURSOS; PREVISION DE NECESIDADES.
  • Seleccionar una actividad válida para las dos personas que participaron…: AUTOCONOCIMIENTO Y ANALISIS DE RIESGOS.
  • Cuando volvieron de hacer el recorrido en bici (deporte que eligieron) estaban a partes iguales exhaustos, emocionados, desestresados …y con ganas de programar el resto de los pasos, es decir, de seguir entrenándose en competencias: AUTOMOTIVACION, incluso a pesar de las agujetas del día siguiente (VALOR DEL ESFUERZO).
  • Como además, como ocurre en todos los primeros entrenamientos, la “pasión” les llevó a más velocidad de la adecuada por caminos no demasiado preparados para ello, también conocieron la importancia de ASUMIR CONSECUENCIAS, que en este caso fueron unas piernas y brazos con alguna que otra lesión superficial por ortigas y hartos.
  • La presentación del mismo en clase les supone algún que otro hormigueo y vergüenza, que sin embargo esperan superar juntos (EMPODERAMIENTO, AFAN DE SUPERACION, COMUNICACIÓN).
0
Ahora os pido que por favor, repaséis cada una de las palabras que he señalado con mayúsculas. ¿Consideráis que algo de esto les será imprescindible para su desarrollo tanto profesional como personal? ¿Queréis que continuemos o es suficientemente interesante?
Anotación: para dar la vuelta a una tortilla tiene que estar algo hecha, o el desparrame será grave.
Cuando dejo volar mi imaginación no estoy hablando de olvidar conocimientos, sino de potenciar competencias. Estoy hablando de un modelo donde entre las competencias estén la RESPONSABILIDAD, ESFUERZO y el aprender a hacer QUE NOS GUSTEN LAS COSAS QUE HACEMOS y NO QUE SOLO HAGAMOS LO QUE NOS GUSTA, porque eso también tendrán que entrenarlo para su futuro.

Tampoco quiero en este imaginario vuelo llevarme solamente a los centros educativos. Quiero también llevar conmigo todas estas actividades con las que ¿preparamos? a nuestros hijos. Reflexionemos: ¿entrenamos habilidades o de nuevo caemos en el mismo sistema de “embutir” conocimientos?

Considero que la mejor preparación que podemos dar a nuestros hijos, es PREPARARLES PARA ESTAR PREPARADOS. Su mochila para el viaje, tiene que estar llena de recursos, preparada para la lluvia, el sol, el frío, el calor, la cena de gala, la excursión… ¿Les preparamos para adaptarse a las situaciones o les llenamos su mochila de “por sis” para ese viaje a no sabemos aún dónde ni cómo?

Yo estoy segura: mi hijo necesita más viajes en bicicleta. ¿El tuyo?